La comunicación con los hijos inicia desde el embarazo. En el vientre, el bebé escucha y reconoce la voz de mamá. Esta interacción, además de ser importante en el fortalecimiento del vínculo, sienta las bases para el desarrollo del lenguaje. Es necesario buscar espacios y momentos de sosiego y silencio para hablar con los bebés en voz alta.
Cuando nacen, los bebés se expresan a través del llanto y de sonidos que inicialmente salen de la garganta. Aquí, es importante que la mamá responda a esos sonidos, repitiéndolos a manera de juego mientras mira al bebé. También es importante que la mamá aprenda a interpretar y verbalizar esos sentimientos utilizando expresiones como “es hora de comer”, “tengo hambre”, “necesito que me cambies el pañal”, esto les va enseñando que hay otras formas de comunicación.
Alrededor de los cuatro meses inicia el balbuceo que es la expresión verbal, con sonidos ya más elaborados que no salen de la garganta sino de los labios. En esta etapa aparecen las primeras sílabas, (ma, pa, ba). Es aquí cuando podemos apoyar al desarrollo de su lenguaje fortaleciendo los músculos de sus labios y mejillas realizando actividades como:
• Pasar la yema de los dedos, un copito de algodón o un pincel suave alrededor de los labios, haciendo movimientos circulares.
• Trazar “líneas imaginarias” de la comisura de los labios hasta las orejas utilizando los mismos elementos ya mencionados.
• Sacar la lengua, mostrarla al bebé y pedirle que muestre la suya.
Estas actividades fortalecerán los músculos de sus labios y mejillas y prepararán a los bebés para decir sus primeras palabras hacia los doce meses.
Alrededor de los nueve a los diez meses, podemos introducirlos en el mundo de la lectura de cuentos que deben ser con imágenes muy grandes y pocos elementos. Cuentos de animales, prendas de vestir y elementos de la vida cotidiana del bebé son ideales para reforzar la aparición de las primeras palabras.
Es importante que nunca se hable a los bebés utilizando “media lengua” esto hará más difícil el proceso; hay que hablarles mucho puesto que los niños aprenden por imitación.
Artículo preparado por Gymboree Play and Learn de Colombia.